En el patio, durante las clases,
y aun así elegía sentarme lejos.
Miraba la espalda del chico que me gustaba,
aunque ahora ya ni recuerdo su cara.
En el patio, durante las clases,
La
historia que dibujamjos juntos,
todavía no entiendo el significado
de haberla entrelazado.
Aunque estés a mi lado, me siento
solo,
¿cuándo fue que nos fuimos distanciando sin darnos cuenta?
Sin
mostrárselo a nadie,
sin poder decirlo,
el corazón se agita
como una tormenta.
Tu
hermosa voz, tus plegarias,
despiertan tempestades en mi pecho.
Tu
hermoso amor, tu vida,
ojalá atravesaran mis ojos sin temor.
La
historia que se derrumbó entre los dos,
no hay manera de luchar
contra el destino que nos fue impuesto.
Un invierno que no
amanece, solo, para siempre,
las lágrimas derramadas se acumulan
y se congelan con filo.
Mi
voz aguda, mis plegarias,
aunque marquen tu pecho sin querer.
Que
mi amor cerrado y mis verdaderos sentimientos
se derritan bajo tu
luz, ojalá.
Para
que no sigas entristeciéndote,
para que nadie más sufra,
los
cálidos cristales que escondo en lo profundo del pecho,
aunque
los toques, no puedo rechazarte,
y aunque sé que está mal, las
lágrimas brotan sin control.
Tu
hermosa voz, tus plegarias,
desnudan mis mentiras sin remedio.
Tu
hermoso amor, tu vida,
ojalá atravesaran mis ojos por
completo.
Porque sonríes diciéndome que basta con estar vivo.
La
la la la la la la la (tu voz)
La la la la la la la la la la la la
la (tus plegarias)
Transparente, congelado,
derrítelo, el
carámbano que se clavó en mi pecho (la la la la)
Parece una emergencia, un rescate, y nosotros vagamos perdidos en un silencio que pesa como una sirena rota.
Hay alguien a quien quiero
ver en el cielo, y me pregunto cómo nos mirarán desde allá (¿Cómo
puedo decirlo?).
En una época donde todo parece absurdo, no
pierdas el equilibrio al borde del abismo.
Sujeta bien mi mano y
abraza esta forma tan frágil que tiene mi corazón.
La llama azul que arde es un espejismo, y los recuerdos los acumulo en mis manos… cuando pienso en ti (cuando pienso en ti), así soy yo.
¡Vuela!
Así es como empieza todo, no importa cómo sea, baby, solo préstame
tu mano.
Cuanto más señalas, más crece el odio, y aquí no
puede terminar.
Lo que elijo ahora es la prueba de algo que algún
día no tendrá final, ven a ayudarme.
Lo que quiero proteger y
contemplar es un latido que nunca se apaga, una respuesta hacia el
futuro, eh.
Estoy
en un punto sin salida,
no puedo decir que quizá ya no haya
esperanza.
Escapo de la debilidad que me impide mirarte a los
ojos,
y no puedo seguir huyendo de las secuelas del sueño de
querer ser como tú.
La salvación y ser salvada son un mito ajeno
a mí, una historia de ficción,
y maldigo esta indecisión que va
de un lado a otro, esta cobardía.
La
llama azul que arde es un espejismo, y tú, que habitas en mi pecho,
eres mi héroe.
Aunque sea un camino largo y tortuoso, siento que
debo seguir adelante.
Frente
a mí, algo siempre se muestra distante… profesor, dime, ¿por qué
es así?
En la deriva nace la melancolía, mientras la gente habla
de amores y teorías.
Si te elijo es porque sólo tú puedes ser
tú, dilo, ven a ayudarme
Quiero cambiar, quiero cambiar,
extendiendo el trazo hacia un final que no sea este.
En
algún momento empezó a sentirse inevitable.
(Whoa) Un futuro
inmutable… qué deseo tan torpe.
(Whoa) Sin entender por qué,
me plantaron frente a ello.
Una luz en la adversidad, dime, dime,
baby.
Parece
una emergencia, un rescate, vagamos perdidos en un silencio
pesado.
Tú, a quien quiero ver, estás en algún lugar ahora, y
aún puedo escuchar la música que nos une.
¡Vuela!
Así es como empieza todo, no importa cómo sea, baby, solo préstame
tu mano.
Cuanto más señalas, más crece el odio, y aquí no
puede terminar.
Lo que elijo ahora es la prueba de algo que nunca
tendrá fin, ven a ayudarme
Lo que quiero proteger y contemplar es
este anhelo que sigue cambiando.
Recuérdalo,
el mundo que veo a tu lado es hermoso, y aunque lo olvide, cantaré
para recordarlo una y otra vez.
Las palabras de esa persona que
aún viven en mí son mi guía, ven a ayudarme.
No lo olvidaré,
no lo olvidaré, sosteniendo un latido que nunca se apaga.
Ese
latido que nunca se apaga me conecta con el futuro,
una respuesta
que sigue viva, yeah.
Apenas ahora empiezo a comprenderlo.
En esta escalera que tiembla, sé que no hay forma de huir.
Ahora sólo debo vaciar mi mente y seguir adelante.
Ya
es hora de admitirlo todo, incluso esta fragilidad.
Porque también
soy yo, ¿verdad? Y por fin ha llegado el momento de enfrentarla.
Debo aprender a aceptarlo, ah, tomando de la mano al
dolor.
Mis ojos parpadean ante este día
irrepetible.
Y no quiero desperdiciarlo.
Siempre
viví engañada, incluso por mis propias ideas retorcidas.
Al
tocarlas, estas verdades opuestas sólo podían traer dolor.
Ahora,
aún sin certezas, como una luz precaria en una chabola.
Quizá
sea mejor seguir junto a esa tenue llama.
¿Quién
puede decir qué está mal y qué está bien?
Nadie tiene derecho
a imponérnoslo, por eso tomemos nuestras manos.
Ya
es hora de admitirlo todo, incluso esta fragilidad.
Porque
también soy yo, ¿verdad? Y por fin ha llegado el momento de
enfrentarla.
Debo
aprender a aceptarlo, ah, tomando de la mano al dolor.
Que
nuestras sombras se unan y se crucen, y rehagan la voluntad que nos
sostiene.
Ya
es hora de admitirlo todo, incluso esta fragilidad.
Preguntándome
a mí misma, hallé una respuesta que no es mentira.
Seguramente,
todavía no ha comenzado nada.
En la noche helada y pálida, nosotros temblábamos, buscando una luz que nos calentara.
Si
todo lo que he creído resultara ser mentira,
sentiría que mi
propia existencia se tambalea.
Así me pareció.
Pero incluso
en lo que logré y en lo que no pude lograr,
surge una tenue razón
para seguir.
Y en eso voy a creer.
Aunque
este sea el comienzo de una tragedia, te elegiría una y otra
vez.
Porque la duda fue lo que nos desgarró.
En
un solo lazo atamos nuestras promesas, manos unidas por un nudo que
no puede deshacerse.
Nacimos bajo el deseo de alguien más.
Y
si el dolor que comparten todos los seres vivos es amor,
entonces
lo sé… y aun así me duele.
Los restos
de tu sonrisa se acumulan como huellas en el mañana.
La
gota de nieve fina se derrite con el calor de mi mejilla.
Incluso
en mí, aún titubea una pequeña llama de vida.
Sin un lugar
adonde ir, habito en un vacío entumecido.
Si hubiera manos que
buscan calor, personas que compartan su tibieza…
Aunque
este sea el comienzo de una tragedia, elegiré este día una y otra
vez.
Porque el miedo fue lo que terminó hiriendo a alguien.
En
un solo lazo atamos nuestras promesas, manos unidas por un nudo que
no puede deshacerse.
Nacimos bajo el deseo de alguien más.
Y
si el dolor que comparten todos los seres vivos es amor,
entonces
lo sé… y aun así me duele.
Los restos
de tu sonrisa se acumulan como huellas en el mañana.
Una
luz rompe la oscuridad que susurra que jamás debí haber
nacido.
Perder, desgarrarse, lamentar… son esas penas las que me
guían.
En aquella noche helada y pálida, nosotros, al fin,
encontramos la misma llama.
En
un solo lazo atamos nuestras promesas, manos unidas por un nudo que
no puede deshacerse.
Nacimos
bajo el deseo de alguien más.
Y
si el dolor que comparten todos los seres vivos es amor,
entonces
lo sé… y aun así me duele.
Los
restos de tu sonrisa se acumulan como huellas en el mañana.
En
la noche helada y pálida, nosotros
tiritamos, tiritamos,
tiritamos, tiritamos.